• 0 Posts
  • 737 Comments
Joined 2 months ago
cake
Cake day: February 14th, 2026

help-circle











  • historia de semana santa:

    no me acuerdo el año exacto, pero digamos que era el 2009, nos encontrábamos en la casa de mi abuela en una villa a la cordillera de Aysén (por pega de mi viejo); por estas fechas, junto a mi hermana y una prima nos organizamos para recibir huevitos de pascua, hicimos los canastillos y los decoramos

    yo sabía que el conejo no existía, pero mi hermanita aún creía en eso, e hice lo posible para que no se olvidaran de dejarnos huevitos, para ello escribí un par de cartas con un mapa que tenía los lugares donde habíamos dejado los canastos: uno estaba en la huerta de mi abuela, el otro en la parte del aserradero de mi abuelo, y el último cerca del gallinero

    entregué las cartas a mis abuelos, a mis tíos, a mis viejos y a la abuelita nina (que era abuela de mis primos y andaba de visita)…si, vivíamos caleta en esa casa

    todos recibieron la carta con algo de indiferencia, la única que mostró cierta curiosidad por su contenido fue la abuelita Nina, ella me pidió, con su quebrantada voz, si acaso le podía leer lo que decía, puesto que ella no sabía leer… a mi me sorprendió mucho su confesión, ya que a esa edad pensaba que era inconcebible que alguien hubiera vivido tanto sin saber leer: le leí la carta señalando los lugares de manera exacta

    esa mañana de domingo estábamos ansiosas por ir en busca de los canastos; los imaginamos rebosantes de chocolates de todos los formatos y tamaños, pero la realidad fue más bien distinta: si bien todos los canastos tenían huevitos, la cantidad repartida se podía contar con los dedos de las manos, de todas formas estábamos contentas

    cuando le fui a contar a mí mamá ella me confesó que había olvidado los huevitos pero que iría en un rato a comprar algunos más, lo cual me sorprendió porque yo pensé que justamente era ella quien se había acordado ( para mí la más atenta siempre) descartados quedaron mis tíos y abuelos que andaban siempre preocupados de otras cosas… más tarde me enteré por mi abuela, que la única que se había acordado de los huevitos de chocolate había sido la abuelita Nina

    que los había comprado anticipadamente y se habría levantado temprano ese día a repartirlos en los canastitos

    a pesar de mi corta edad me emocionó mucho saber eso, el mensaje llegó de una forma distinta para ella, y de alguna forma fue mucho más significativo.