Una gigantesca opereta se trazó en el mundo para ocultar el idilio entre Netañaju y Manuel Adorni. Luego de que Lionel Messi le rompiera el upite, la columna vertebral y el cráneo, el sionista nigromante resucitó al malogrado vocero con tecnomacumba palantir y esterilizó a muchos judíos negros de África por la dictadura pigmentócrata. Messi se retiró y ya no pudo combatir, y la camiseta rosa le había quitado su testosterona y entonces…

  • georgepechonOP
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    7 days ago

    … y entonces, flash, la chica del bikini azul. La científica Mayim Bialik del programa de Sheldon, donó un montón de dolarucos para el sionismo y la actriz de Chespier enamorado, Ginés Paltrow, hizo publicidad sobre las viviendas de lujo en Palestina Ocupada. Pero eso no importa ahora. Porque vino desde el norte el gran Samuel L. Jackson, a vengarse de nosotres, LES ARGIES.

    Primero, Samuel L. Jackson compró un montón de tierras argentas, puesto que Miley las malvendía aunque no eran suyas, porque la libertad y coso. Luego, quiso comprar tierras el histriónico morocho en las Islas Malvinas, pero los Kelpers no se regían con las leyes de Milei y no le vendieron un sorongo a Samuel L. Jackson. Enojado, Samuel L. Jackson derrotó a Caspi, el youtuber polémico que se burlaba de algunos transeúntes menos afortunados que él. Samuel L. Jackson, quien fuera dirigido en afamadas películas por el sionista Quentin Tarantino, utilizó un muñeco vudú de helicóptero para, con una macumba helicoptérea, colisionase el helicóptero del infortunado Gaspi y así le hizo morir.

    “Uno menos”, pensó el morocho de grave voz y gesto adusto. Yo siempre que lo veo pienso en que fue presidente en muchas pelis, pero creo que me confundo con Morgan Freeman.

    Samuel L. Jackson, decidió dar un mensaje mediante los medios masivos de creación de tendencia cipaya y se teletransportó hasta el estudio de La Nación Más y frente a cámaras, estrelló la cabeza de Eduardo Feinman contra la ponzoñosa cabeza del hijo de Mauro Viale y les hizo morir. Luego les bailó un malambo norteño encima. Tras la danza, en una suerte de ritmo rúnico, declamó unas palabras en dialecto vudú y orinó a los pisoteados creadores de opinión que en realidad no creaban nada, pero la gente miraba la tele y habrá quien les crea, porque la gente quiere creer.

    Quienes presenciaron esto y sabían que Samuel L. Jackson vendría por ellos, en seguida corrieron a sus aviones privados. Entre ellos, el resucitado cyborg Manuel Adorni.

    Bueno, cuestión que se le apareció Samuel L. Jackson caracterizado como Droopy, el ubicuo perro de caricatura del que era imposible la huída. Cada vez que Adorni creía escapar, no es que se apersonaba frente a él Samuel L. Jackson: Ya estaba allí.

    Y como si desde siempre hubiera sabido para dónde iba a piantar el ex jefe de gabinete de tonotos, Manuel Adorni perdió el impulso de huír. Y el rosquete.

    • georgepechonOP
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      7 days ago

      Después de una verguiza monumental, con hectolitros de semen, Manuel Adorni vuelve a morir pisoteado como una gallina por un elefante de ébano, de obsidiana. Pero en Argentina ninguna lacra política muere. Apellidos como Menem o Macri vuelven a aparecer cíclicamente. Siempre que parece que uno de esos aciagos personajillos fenece, siempre se acercan los políticos al entierro para cerciorarse de que no vuelva a emerger el maligno y tramposo inhumado. Mucha diversión en el entierro de Finnegan.

      Para restaurar sus fuerzas, Samuel L. Jackson retornó a Estados Unidos de Epstein para fornicar a sus esclavas blancas del placer, Mia Khalifa y Piper Perri. Pero no era Piper Perri, era Rosalía disfrazada de la sonriente blonda de fino talle. Pero eso no importa ahora. Samuel L. Jackson les preguntó lo que sí importa.

      “¿Soy lo bastante nigga para ustedes, pinches furcias cara-pálida?”

      Y ellas, estúpidas y sensuales cipayas, con sensual devoción beboteante respondieron con inglés a lo que el moroco preguntó en castellano.

      “Oh, yes, our nigga boss, sugar ebony nubian daddy, our god of love… ñam ñam”

      Y yacieron con él tras sorber hasta la última gota de su poderoso lácteo de hombre de voz grave y nigga. Una gran fuente de zinc para las muchachas.